Metodologías revolucionarias: el aprendizaje-servicio
Después de reflexionar sobre innovación educativa y de preguntarnos sobre cómo podemos contribuir a generar cambios revolucionarios que puedan dar respuesta a las necesarias transformaciones que requiere la sociedad, nuestros pasos se encuentran con otra pregunta: ¿qué metodologías pueden alinearse con esas necesarias revoluciones en las formas de pensar, hacer y ser?
Creemos que esto es especialmente relevante el área de FOL, pues los estudiantes se enfrentarán al reto de comprender el entorno laboral en el que se encontrarán en un futuro inminente. Por supuesto, el mundo laboral se extiende a lo largo y ancho de todos los ámbitos de la sociedad: economía, política, psicología, cultura, entre otros. Conocer las bases de los principales mecanismos del mercado laboral, conocer sus derechos y deberes como trabajadores, tomar conciencia de su papel decisivo en materia de salud laboral, analizar la presencia de factores de riesgo asociados a su tarea profesional, a la vez que reflexionar sobre el papel que juega su labor profesional en su entorno micro y macro respecto de los retos que enfrenta la sociedad en su conjunto, constituyen algunos de los grandes retos del proceso de enseñanza-aprendizaje en FOL.
Todos estos aprendizajes que afrontará el estudiante en nuestro módulo subyacen la necesidad de abordar cambios que promuevan nuevos paradigmas en materia de equidad y justicia social, de ecología, de resolución de conflictos, de gestión de recursos, entre muchos otros. Por todo ello y para ello, se nos aparece imprescindible la introducción de metodologías innovadoras en el aula de FOL que formen estudiantes motivados, activos, comprometidos, reflexivos y críticos con la realidad. Son las llamadas metodologías activas de aprendizaje las que promueven propuestas de aprendizaje significativo, proactivo, reflexivo y multidireccional alineadas con un proceso de enseñanza-aprendizaje y una organización educativa que puedan dar cabida a nuevas actitudes de todos los agentes del ámbito educativo. Fundamentalmente deben permitir situar al estudiante como protagonista de su aprendizaje, que debe ser significativo y en constante interacción social (Bernal y Martínez, 2017).
Foto: Pixabay para Pexels
El aprendizaje servicio
el aprendizaje-servicio es una propuesta educativa que combina procesos de aprendizaje y de servicio a la comunidad en un solo proyecto bien articulado, en el cual las y los participantes se forman al implicarse en necesidades reales del entorno con la finalidad de mejorarlo.
El aprendizaje servicio promueve, tal y como señala Puig (2018), tres niveles de revolución educativa. En primer lugar, filosófica, por la idea de la aportación desinteresada de la comunidad hacia el estudiante y desde este hacia la comunidad, estimulando claramente las competencias clave, en especial las competencias social y ciudadana, la iniciativa y autonomía personal, además de la competencia aprender a aprender (Universidad Isabel 1, 2021). En segundo lugar, activa claramente una revolución metodológica, por su gran capacidad de responder a las ideas-fuerza de las pedagogías activas que hemos señalado anteriormente. Y, finalmente, organizativa, por su enorme capacidad de establecer enlaces sólidos con todo tipo de agentes del complejo entramado social de la comunidad, que a la vez aparecen imprescindibles para responder los retos sociales presentes y futuros. Creemos que estos tres factores explican, a nuestro entender, el enorme potencial revolucionario del aprendizaje servicio, también en el ámbito de Formación y Orientación Laboral.
Buenas prácticas
Recorriendo el centenar de iniciativas de aprendizaje servicio recogidas en el inventario “100 buenas prácticas de aprendizaje-servicio” percibimos la importante magnitud del impacto que el aprendizaje-servio tiene en el proceso de enseñanza-aprendizaje, en la detección de las necesidades sociales del entorno y en el valor del servicio a la comunidad realizado.
Así nos encontramos con proyectos tan interesantes como “Bicis solidarias”, dedicado a la recogida y reparación de bicicletas por parte del alumnado del CFPB de Mantenimiento de Vehículos que después se donan a personas con escasos recursos económicos, “Biabanca ética”, en el que estudiantes de Formación Profesional crean una campaña de sensibilización y un servicio de asesoramiento financiero para proyectos ideados por el propio alumnado, o “Bancales, espacio comunitario”, en el que el alumnado del Taller Profesional de Jardinería repara y crea un espacio ajardinado con huerta ecológica abierto.
Si quieres conocer mejor estas experiencias de aprendizaje-servicio, te dejo estos enlaces con más información:
Aprendizaje colaborativo: Ethazi
En este apartado de metodología me gustaría hablar de una experiencia incleïble en formación profesional llevada a cabo en el País Vasco: el proyecto Ethazi. Se trata de la aplicación profunda, decidida y compleja del aprendizaje colaborativo junto al aprendizaje basado en retos. Su implantación es tan novedosa que significa la reestructuración de casi todos los elementos del modelo educativo y el replanteamiento de las relaciones entre los diferentes agentes educativos: departamentos, alumnos de distintos ciclos, docentes de otros centros y empresas, entre otros, con el objetivo de crear conocimiento más comprometido con la realidad social.
Podríamos hablar de experiencia educativa disruptiva pues implica transformaciones importantes en la acción educativa. Se posibilitan cambios comprometidos en el currículo que "posibilitan distintas formas de analizar, pensar e imaginar la educación más allá de los límites disciplinaries. La pedagogía no puede estar desconectada de la vida humana" (Revelles y Sancho, 2020).
Más información sobre el proyecto Ethazi aquí.
Bibliografía
Bernal, M.a C. y Martínez, M. (2017). Metodologías activas para la enseñanza y el aprendizaje. Revista panamericana de pedagogía, 2017(25), 271-275.
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